Nuestros Jamones procedentes de cerdos de raza ibérica, son criados en libertad y curados bajo la atenta mirada de los maestros de REDONDO IGLESIAS en nuestra planta de Candelario (Salamanca).
Siguiendo una tradición centenaria los jamones van adquiriendo lentamente el sabor intenso, la textura suave y el aroma, que los convierten en piezas verdaderamente únicas.