
La confianza que nuestros clientes depositan en los productos que elaboramos, cuenta con el aval de una compañía con la experiencia acumulada de casi un siglo. Gracias a esto y a un proceso productivo con los más altos estándares de higiene, control y calidad, muy por encima de la media del sector, siendo una marca pionera en la homologación para la exportación a mercados tan exigentes como Estados Unidos, Canadá, Australia, Suiza, Japón, Méjico, Argentina y por supuesto los países miembros de la UE.
Nuestro cuidado proceso de elaboración, los controles sanitarios internos y el muy largo periodo de curación de nuestros productos hacen que queden muy atrás los mínimos establecidos por la ETG y otras normas del sector, siendo nuestra Marca, nuestros apellidos, la mejor garantía de éxito en la elección y disfrute del paladar.